Friday, December 3, 2010

Diario La Época, Jueves 2 de diciembre de 1993


Un Tigre Sin Corazón


CLAUDIO VASQUEZ LAZO




Se ha generado una discusión sobre el tema de los valores distintivos del país y la amenaza de su supuesto abandono. Se detecta una cierta vaguedad en la identificación de los supuestos responsables: el modernismo, el desarrollo, el consumismo, pero sobre todo determinadas ideologías "relativistas", que cuestionarían las verdades inmanentes e inmutables. Sin decirse en forma explícita, se podría deducir que semejantes acusaciones son imputables a los sectores laicos del espacio político-partidario.
¡Es decir, una cruzada moral bien puede ir de la mano de determinadas aspiraciones electorales, sobre todo en período de campaña! Pero, aunque cuestionable éticamente, el sutil aprovechamiento electoral no es lo más importante.
De lo que a nuestro juicio se trata es de revisar hasta qué punto y desde dónde aparecen amenazados los tan mentados "valores patrios". Es legítimo que la política se preocupe de temas que trascienden lo meramente electoral, por un lado, y lo relativo a los intereses económicos de corto plazo, por otro. Es por lo demás una preocupación que debería existir siempre, al margen de las coyunturas.
Es innegable que basta una simple mirada para poder constatar una situación de crisis generalizada en diversos ámbitos de la sociedad. Esta crisis tiene relación con aspectos fundamentales de la vida espiritual y material de los chilenos.
El problema reside en sus orígenes. N o creemos que esta crisis pueda ser imputa¬da a una carencia o a un abandono de determinados valores trascendentales e inmanentes. No, dicha explicación nos resulta demasiado abstracta e inasible.
Por ahí no va, pues, el problema. Si de valores se trata, hay que referirse a uno muy particular y que vemos crecientemen¬te cuestionado: el de la solidaridad. Esta tiene muchos nombres y puede ligarse a muchas cosmovisiones o convicciones de fe: llamemos como la llamemos, siempre estaremos hablando de lo mismo.
En medio del desarrollo conviven personas cuya dignidad se ve puesta a prueba a diario. Y no me refiero sólo a los mendigos, a los más pobres de los pobres. Si proyectamos las cosas, podríamos llegar a la conclusión de que este mundo de impetuoso desarrollo económico carece efectivamente de espíritu.
Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero esta falta de espíritu, que yo llamo simplemente falta de solidaridad, no se debe ni a ideologías foráneas o perversas, ni a "relativismos" ni "permisivismos" morales de tipo alguno. Se debe básicamente a un modelo de desarrollo sustentado en una competencia a ultranza, que aplasta la solidaridad y amenaza la convivencia.
No estamos demandando nada excepcional. Ningún experimento que pudiera cuestionar las bases del desarrollo alcanzado. Ninguna medida que atente contra los indicadores macroeconómicos. Estamos pidiendo simplemente la introducción de una verdadera y efectiva política social de mercado.

Claudio Vásquez Lazo fue encargado de negocios de Chile en Centroamérica.

Actos Políticos por el No en Arica año 1988

Dirigentes del MAPU, IC y Radical Socialista en Arica
La Izquierda Unida se refiere a
nueva coalición de centro político

"No es hora de hablar de situaciones que no son reales en este tiempo. Cada si¬tuación responde a su época y, obviamente, ésta no es la época de la ENU', señaló ayer en esta ciudad el dirigente del Partido Radical Socialista Democrático y ex Ministro de Educación del régimen de la Unidad Popular, Anibal Palma al ser consultado sobre tal materia.
Por otra parte, se mostró absolutamente discrepante con la determinación de algunos partidos de la Concertación de los 16 por el No, en el sentido de estructurar una coalición de gobierno. "El Partido Demócrata Cristiano y los otros que la formaron, tienen el legitimo derecho a hacerlo, pero creemos que ello no responde a lo que hoy el país requiere de! Acuerdo Nacional. Aquí prunero se trata de ganar el Plebiscito, derrotar a Pinochet y luego situar y definir nuestro tránsito a la democracia. En ese marco -dijo- creo que la coalición de reciente formaci6n es inoportuna".
EL MAPU
Junto a él estaba el Sub¬secretario General del Mapu, Claudio Vásquez quien, refriéndose a este mismo tema, manifestó que a su colectividad, la coalici6n no les creaba mayor preocupación, porque la reconocían como un camino legitimo de . cualquier partido. Resaltó sí que "para el Mapu, lo fundamental es, y seguirá siendo, la concertaci6n de los 16 partidos"
Más adelante se le consultó a ambos, acerca de si el eventual triunfo del No significaría la continuaci6n del régimen de la UP, a lo que Palma -bastante molesto¬ respondió que "no es, señor, la continuación de la Unidad Popular. Chile no es hoy el mismo del año 1973. La historia no vuelve atrás, y si lo hace, es sólo para volver a los tiempos democráticos".
Julio Ruiz, por su parte, integrante de la Comisión Politica del PS y del Comité Político Nacional de la Izquierda Unida, respecto de la coalici6n señaló que "ella es, de acuerdo a las actuales circunstancias por las que atraviesa el país, inoportuna, por cuanto la tarea principal es derrotar a Pinochet y conquistar la democracia. Sólo en dicho contexto será oportuno, desde el punto de vista político, levantar coaliciones de Gobierno. Hemos sostenido, como P8, la necesidad no s610 de con¬solidar la concertaci6n por el No, sino profundizar incluso su papel tras el Plebiscito para dar gobernabilidad democrática al futuro régi¬men en que el pueblo haya recuperado plenamente su
ejercicio".
Finalizó Ruiz indicando que "siempre hemos propuesto la necesidad de establecer un gran acuerdo democrático nacional de amplio consenso que permita .,sustentar un programa democrático y gobierno de transición que estabilice y profundice la democracia.
Arica (Chile), Sábado 17 de Septiembre de 1988 AÑO XIII - N° 4.581 - PRECIO (IVA incluido): $ 80,00

Concentración en el Parque Ibáñez
Anoche 'se realizó en el parque Ibañez la concentración convocada por la Izquierda Unida. El orador final acto público fue el presidente del Partido Radical Socialista Democrático y de la l. U. Anibal Palma. También intervieron por la l. C. Roberto Celedón. por el P.S .• Julio Ruiz, por el MAPU, Claudio Vásquez. A nombre de la Izquierda Unida juvenil abrió la concentración, el dirigente estudiantil Claudio Saavedra.

Prohibición Spot del NO

Dirigentes políticos fustigaron la decisión que privó a los chilenos de los argumentos del NO

Repudio general a la prohibición del "spot" del No




El Comando Nacional por el No encabezó ayer las protestas por el acto. de censura.
Numerosas reacciones de repudio generó la censura del microprogramas de quince minutos de la opción No, que contenía el testimonio del juez René García sobre las torturas que practica la CNI
la medida, adoptada el lunes por el Consejo Nacional de Te1evisión, determinó que esa noche después de emitirse el espacio del Sí se informara que, por no cumplir con las disposiciones legales, no se mostraría el programa del No.
El hecho motivó espontáneas manifestaciones de protesta, con caceroleos, marchas y apagones intermitentes, desde las 23 horas.
El Comando Nacional por el No calificó como insólita la de¬cisión del gobierno de no exhibir el video del Sí por razones de equidad. "Los atropellos a los derechos humanos no se 'compensan' (y menos aún por razones de equidad), en este caso concreto de transgresión a la li¬bertad de expresión y al derecho de información. Si lo que verdaderamente se pretende es reparar el mal causado ello debería hacerse exhibiendo el video del No que fue censurado.
"En el fondo el régimen teme que se conozca la verdad, en este caso sobre la realidad in des¬mentible de la tortura. Lo anterior avalado por el testimonio de un magistrado de la República quien, con sjngular celo ético y profesional, ha investigado judicialmente la realidad de la tortura en nuestro país y llegado a conclusiones inobjetables.
"En condiciones de normali¬dad los afectados podríamos y deberíamos recurrir a los tribunales de justicia para hacer efectiva las garantías constitucionales y reparar el mal causado. No obstante, considerando que la Corte Suprema ya ha juzgado en un asunto que compete por


lo demás a uno de sus subordinados (afecto a la estructura jerárquica y disciplinaria del Poder Judicial) hemos decidido no ejercer los recursos a que formalmente tenemos derecho. Ante la falta de imparcialidad de los tribunales de justicia hemos quedado en la indefensión y sometidos a la arbitrariedad de la autoridad administrativa" .
Ricardo Lagos: "Ayer, Augusto Pinochet Ugarte habló de la libertad de prensa. En la no¬che, el país vio lo que era la libertad de prensa de Augusto Pinochet. Hubo censura en Chile al programa del No. Es una situación inaceptable que viola las bases mismas a las cuales ha sido convocado este plebiscito. El Consejo Nacional de Televisión, órgano de fachada de la dictadura, aplicó la censura. El traje de demócrata de Pinochet, con el cual se vistió en la mañana en Valparaíso, se transformó en traje de dictador a las once de la noche en Chile. Lo declarado por el magistrado, hace varios meses, ha sido visto en a lo menos quince o 16 países del mundo. Pregunto: ¿por qué se le niega a los chilenos ver lo que un magistrado de Chile ha dicho y que lo puede ver el mundo? ¿Con qué derecho lo hace la dictadura? El argumento de que esto fue rechazado porque el juez no lo había autorizado es falso. Si es así, señalo que Patricio Aylwin y Ricardo Lagos no hemos autorizado la utilización de nuestras imágenes en la cam¬paña del Sí. ¿Con qué derecho lO hacen? Notificamos al dictadura que no aceptaremos la censura en nuestros quince minutos y si no le gusta lo que hacemos, no habrá quince minutos".
El Colegio de Periodistas afirmó que la censura al programa del No confirma las permanen¬tes denuncias de esa organiza¬ción sobre la falta de libertad de expresión. "Esto vulnera grave¬mente las garantías que se requieren para un proceso electoral limpio y transparente".
Alejandro Hales: "La resolución del Consejo de TV vulnera la Constitución que asegura la emisión de opiniones sin censura


previa. Esto es una censura, pese a que se trate de argumen¬tar que causa daños a organismos del Estado. A cuáles. No a los tribunales, porque es un juez el que emitió la opinión el año pasado. Se viola la propia ley de TV que no admite la censura de contenidos sino sólo técnica. Llama la atención la preocupación del gobierno por evitar que se difunda la tortura. Más importante hubiera sido que no existiera la tortura en el país. Con qué autoridad se impide esto si hace un tiempo un servicio de seguridad expuso ante las pantallas a una detenida inco¬municada y bajo visibles efectos de tortura para hacer declaraciones públicas. Para eso no hay sanción. El gobierno muestra con esto su propia cara".
Andrés Zaldívar: "Es inaceptable la censura y sólo demuestra la conducta de la dictadura. Al general Pinochet no le gusta que se puedan decir cosas que le afectan. Esto demuestra que Pi¬nochet no se levantará después del plebiscito como demócrata" .


Luis Maira: "La campaña del Sí pretende convencer de que ha¬brá democracia de todas mane¬ras, pero quedó demostrado lo que realmente ofrece".
Movimiento Contra la Tortu¬ra Sebastián Acevedo: "El general Pinochet no podrá silen¬ciar por más tiempo la práctica de la tortura. Miles de personas han sido torturadas en nuestro país, hay evidencias, y por lo menos 50 casos comprobados que sustancia la justicia. La cen¬sura al juez René García, es un desesperado intento de tapar la verdad aberrante que muchos chilenos conocemos".
Juan Antonio Guzmán, mi¬nistro de Educación, dijo que la decisión de no autorizar la transmisión no constituyó cen¬sura "sino que simplemente el resguardo que tiene que haber de las disposiciones legales vigentes". Explicó que el problema de fondo es el respeto a la legislación vigente en cuanto a lo que los jueces y miembros del Poder Judicial pueden manifestar" .
Claudio Vásquez, Mapu: "El país reaccionó ante la censura saliendo a las calles para expre¬sar su repudio por tan injusta medida. Esto debe alertar al ge¬neral, porque las mayorías entienden que la libertad de expresión es básica para reconstruir la sana convivencia democrática.
René Abeliuk: "Esa es la de¬mocracia del señor Pinochet. Es igual a aquel que lleva una pelota de fútbol a la pichanga y cuando los contrarios le hacen un gol se lleva la pelota y acaba del partido".
Partido Radical: "Es una nueva medida arbitraria de la autoridad. Es una burla que a la opción No se le conceda sólo quince minutos diarios y luego le censure".

Un Tigre Sin Corazón

Diario La Época jueves 2 de diciembre de 1993

Un tigre sin corazón

CLAUDIO VASQUEZ L.




Se ha generado una discusión sobre el tema de los valores distintivos del país y la amenaza de su supuesto abandono. Se detecta una cierta va¬guedad en la identificación de los su¬puestos responsables: el modernismo, el desarrollo, el consumismo, pero sobre to¬do determinadas ideologías "relativistas", que cuestionarían las verdades inmanentes e inmutables. Sin decirse en forma ex¬plícita, se podría deducir que semejantes acusaciones son imputables a los sectores laicos del espacio político-partidario.
¡Es decir, una cruzada moral bien puede ir de la mano de determinadas aspi¬raciones electorales, sobre todo en perío¬do de campaña! Pero, aunque cuestionable éticamente, el sutil aprovechamiento elec¬toral no es lo más importante.
De lo que a nuestro juicio se trata es de revisar hasta qué punto y desde dónde aparecen amenazados los tan mentados ''valores patrios". Es legítimo que la políti¬ca se preocupe de temas que trascienden lo meramente electoral, por un lado, y lo relativo a los intereses económicos de corto plazo, por otro. Es por lo demás una preocupación que debería existir siempre, al margen de las coyunturas.
Es innegable que basta una simple mirada para poder constatar una situación de crisis generalizada en diversos ámbitos de la sociedad. Esta crisis tiene relación con aspectos fundamentales de la vida espiritual y material de los chilenos.
El problema reside en sus orígenes. N o creemos que esta crisis pueda ser imputa¬da a una carencia o a un abandono de


determinados valores trascendentales e inmanentes.No, dicha explicación nos resulta demasiado abstracta e inasible.
Por ahí no va, pues, el problema. Si de valores se trata, hay que referirse a uno muy particular y que vemos crecientemen¬te cuestionado: el de la solidaridad. Esta tiene muchos nombres y puede ligarse a muchas cosmovisiones o convicciones de fe: llamémosla como la llamemos, siempre estaremos hablando de lo mismo.
En medio del desarrollo conviven per¬sonas cuya dignidad se ve puesta a prueba a diario. Y no me refiero sólo a los mendi¬gos, a los más pobres de los pobres. Si proyectamos las cosas, podríamos llegar a la conclusión de que este mundo de impetuoso desarrollo económico carece efectivamente de espíritu.
Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero esta falta de espíritu, que yo llamo simplemente falta de solidaridad, no se debe ni a ideologías foráneas o perversas, ni a "relativismos" ni "permisivismos" morales de tipo alguno. Se debe básicamente a un modelo de desarrollo sustentado en una competencia a ultranza, que aplasta la solidaridad y amenaza la convivencia.
No estamos demandando nada excepcional. Ningún experimento que pudiera cuestionar las bases del desarrollo alcanzado. Ninguna medida que atente contra los indicadores macroeconómicos. Estamos pidien¬do simplemente la introducción de una verdadera y efectiva política social de mercado.

Claudio Vásquez Lazo fue encargado de negocios de Chile en Centroamérica.

Reconcialición e Informe Rettig

DIARIO LAS ULTIMAS NOTICIAS

Reconciliación e Informe Rettig


Por Claudio Vásquez L.


A medida que se acerca la entrega del informe elaborado por la Comisión Verdad y Reconciliación, han comenzado a conocerse las expectativas que despierta en las organizaciones sociales y políticas este importante documento.
Sin embargo, me parece que detrás de las variadas posiciones que se expresan, no existe consenso en cuanto al real significado que dicho informe tiene para la futura convivencia del país.
Lo que está en juego es la posibilidad concreta de que los chilenos podamos mirar el futuro, asumiendo los hechos ocurridos como un drama en el que todos -en diferentes grados- tenemos una cuota de responsabilidad. Para esto es indispensable, en primer lugar, conocer la verdad. No es posible imaginar que las heridas se curan con el simple hecho de tapadas o negadas.
La verdad representa el primer paso para recuperar la memoria olvidada y comenzar a acercamos a un justicia que es imprescindible para dar un salto definitivo en el camino de la reconciliación.
En segundo término, el país requiere volver a creer en la justicia, como la instancia de regulación de aquellos excesos que atentan contra la convivencia diaria. Y esto no es tarea fácil pues, en los últimos años, la credibilidad en la justicia se ha puesto en duda, no sólo en el ciudadano común, sino también en aquellas personas ligadas a ella.
En tercer lugar, se debe comprender que el Gobierno creó esta comisión con el objetivo de sanear a una sociedad que fue capaz de permitir que en su seno ocurrieran hechos dolorosos, pero que no está dispuesta a aceptado nuevamente. Esto requiere, por un lado, de una toma de conciencia colectiva y, por otro, de la reparación del daño causado, tanto moral como materialmente.
Un último concepto dice relación con la reconciliación.
Quizás para un sector reconciliación implique "borrón y cuenta nueva", posición que, de alguna forma, estaría sustentada por personas a quienes la violación a los derechos humanos les llega como una situación ajena y distante. Para otro sector, que sufrió de cerca el problema, puede ser sinónimo de venganza o sólo de castigo.
Sin embargo, para la gran mayoría de los chilenos -que aspira a convivir en democracia y en una patria donde todos tienen cabida- la reconciliación es la oportunidad histórica de superar un pasado doloroso y recuperar la dignidad de pueblo. Es también el momento de volver a tener confianza en las Fuerzas Armadas como instituciones fundamentales de la nación, no deliberantes y subordinados al poder civil. Representa, además, la reafirmación de valores trascendentales, como lo es el respeto a la vida y a la dignidad humana. Pero, por sobre todas las cosas, representa la renovación del compromiso con el ordenamiento democrático, como aquel sistema capaz de proteger y resguardar a las personas y sus derechos, de manera que nunca más en Chile se repitan los hechos que tanto dolor provocaron al país entero.

Monday, November 8, 2010

Elogio de la Amistad

8de Noviembre de 2009
Elogio de la Amistad

Por Claudio Vásquez Lazo*
Sepultamos a Carlos Rubio Sandoval (el Cacho Rubio), ex Jefe de Gabinete del Presidente Ricardo Lagos. Se fue repentinamente, como en aquellos aciagos días de la dictadura militar, pero ahora sin retorno. Físicamente nos queda el recuerdo de sus mostachos y cabellera tempranamente alba, pero sobre todo nos queda el recuerdo de su profunda humanidad con los más pobres y su inquebrantable y permanente preocupación por la suerte de sus amigos.
El Cacho Rubio tenía muchos amigos: algunos cientos de esos estaban en la despedida final en el camposanto. En efecto, habíamos de todos los pelajes y de las distintas parroquias políticas, pero la mayoría estaba compuesta por ex mapus que hoy adornan el variopinto mapa del escenario político nacional.
En el exilio romano muchos de nosotros fuimos acogidos por Cacho y Sabine en su departamento. Siempre abierto a escuchar y entregar fraternal apoyo. En la ex capital de la RFA, Bonn, siguió su lucha contra la dictadura militar.
Su amistad era llana y sin dobleces, sin pedir nunca nada, pensando que pronto estaríamos todos en un Chile democrático.
El reencuentro en el sepelio con tantos conocidos y algunos amigos me hizo reflexionar sobre el valor de la amistad y lo que ella nos deja con el transcurrir de los años. Por momentos pensé: ¡el Cacho sí que tiene amigos! Y tantos como uno nunca pensó tener.
En este escenario, pletórico de amigos, puedo decir que sentí esa sensación de arropamiento que seguramente siente el bebe en el útero materno y que acompaño al Cacho en su último adiós.
Han transcurrido casi dos años de un episodio funesto que me afectó a raíz del caso del Registro Civil e Identificación: nunca me sentí más aislado y desolado, ni siquiera cuando fui detenido y torturado en el Perú a finales de los años setenta. Episodio que, entre paréntesis, recién conocen algunos de mis familiares.
En momentos difíciles como éstos uno recurre a sus amigos, pero he descubierto que amigos tengo muy pocos y la pregunta que me da vueltas es: ¿por qué estoy tan solo?
Las respuestas pueden ser muchas y quiero acercarme a algunas que me parecen relevantes. Según el escritor marroquí Tahar Ben Jalloum, en su libro "Elogio de la Amistad", la amistad es una religión sin Dios, sin juicio final y sin diablo. Una religión no ajena al amor, a un amor donde se proscriben la guerra y el odio, donde es posible el silencio.
Siempre pensé que tenía muchos amigos, pero no. Fueron quedando en el camino con el transcurrir de los años, por mis propios errores y las expectativas no cumplidas por pedir a algunas amistades más de lo que ellos y yo podíamos dar.
A algunos de mis amigos los conocí en momentos difíciles de nuestra convivencia cívica: tiempos en que la amistad tenía significado de vida o muerte. Era la diferencia entre la cárcel o la libertad; el heroísmo extremo y la traición falaz. De esos amigos, de tiempos difíciles, algunos desaparecieron asesinados o de muerte natural y otros de indolencia y olvido. Otros -los más- quedaron en los países en los que viví mi exilio.
La amistad hay que cuidarla: "Es un valor infrecuente y demasiado apreciado para que se maltrate o descuide con comportamientos subidos de tono o simplemente despreocupados", nos dice Ben Jelloum.
A principios de los noventa, durante el gobierno del Presidente Aylwin tenía muchos amigos: claro, era jefe de gabinete de un gran Canciller y tenía cierto peso político. Aparentemente, tenía muchos amigos por conveniencia y eso es así en el transcurso de la vida de una persona. Pero como dice el ya citado escritor marroquí, el tiempo es el mejor constructor de la amistad, también su testigo y su conciencia.
Más arriba les decía que hoy, después de más de sesenta años de vida, a los amigos los puedo contar con los dedos de mi mano. ¿Por qué tan pocos? Una explicación podría ser la que nos da Cicerón y que me interpreta plenamente: la mayor parte de las personas quiere con gran injusticia, por no decir desvergüenza, que sus amigos sean tales como ellos mismos no pueden ser; y exigen de los amigos lo que ellos no están dispuestos a hacer por éstos. Lo justo, por el contrario, es que comencemos por ser buenos nosotros y busquemos luego a otro que se nos parezca.
Durante cuarenta y cinco años he sido militante de un partido político y muchos pensarán que de esa cantera tengo muchos amigos: nada más alejado de la realidad. La pregunta que usted se formulará: ¿y por qué no?
En la política partidaria los amigos aparecen -cuando se tiene poder- como moscas al pastel, como burócratas al poder: por interés, sin lealtades y con mucho arribismo y mezquindad. Fraternidad y fidelidad son ilusiones que sucumben ante la lucha por el poder, que está supeditada- casi siempre- a lo funcional que puedan ser para el caudillo de turno.
Es frecuente -y yo lo he sentido profundamente en este tiempo- sentirse traicionado, estafado y humillado por alguien en quien se confiaba.
Citemos a Rutebeuf para graficar este sentimiento: "Cuantos amigos me traicionaron, mientras Dios me acosaba por todos los flancos y ni uno de ellos vi acercarse a mi casa. El viento, creo, me los arrebató: el amor ha muerto".
En los partidos políticos, la amistad es un valor mercantil, interesado y por lo tanto de gran fragilidad. No se puede hablar de amistad en este caso, pues no es honesta y transparente. No es amigo quien no habla con sinceridad y franqueza; quien nos miente y finge sólo para ganar adeptos. La política altera la naturaleza de la amistad y la arruina,"cuando se habla de amistad política a menudo no es más que un encuentro de intereses".
Atributo indispensable de la verdadera amistad es la franqueza: decir lo que se piensa, sin herir, esta es una exigencia amistosa, nos dice el escritor marroquí. El recibir un consejo correctivo de un amigo y aceptarlo es muchas veces difícil.
Los asuntos de dinero son otro elemento que a menudo matan la amistad: si pido prestado dinero a un amigo a sabiendas que no puedo pagarle en el plazo estipulado y quizás nunca, eso mata la credibilidad y ocasiona un daño material y también afectivo que muchas veces es irreparable.
En momentos de crisis económica, quedar cesante y cuando no se tiene ahorros pasado los sesenta es un desastre de proporciones. En efecto, desde hace un año soy parte del sector de capas medias sin protección social: la atención de salud de la familia la tenemos gracias a una tarjeta Prais (para exonerados políticos), sin muchas esperanzas en el sector privado y con un Estado que nunca fue benefactor.
Como dice Zygmunt Bauman en su libro "Trabajo, Consumismo y Nuevos Pobres": En estos días, los pobres no unen sus sufrimientos a una causa común. Cada consumidor expulsado del mercado lame su herida en soledad; en el mejor de los casos, en compañía de su familia, si ésta no se ha quebrado todavía. Según Bauman, los consumidores fracasados están solos, y, cuando se les deja solo mucho tiempo, no vislumbran las posibilidades que la sociedad puede ayudarlos, no esperan ayuda tampoco y no creen que su suerte pueda cambiar a ser que no ganen la lotería u otro juego de azar.
Cuando estás en la situación arriba descrita, muchas veces la amistad es sólo un espejismo. Para aquellos en que uno creyó ver un amigo, te conviertes en un cacho el que no se quiere ver.
Con el escritor marroquí comparto el terror y convencimiento de "que sin amistad, la vejez será difícil de llevar y horrible". En todo caso, quiero hacer una declaración de amistad a todos aquellos a quienes fallé, enojé o humillé. A todos ellos pido sinceras disculpas. Si de mí dependiera ahora, daría cualquier cosa por conservar la amistad de tantos amigos que fueron como mi familia, que me dieron tanto y yo tan poco.
Mi aspiración hoy día es que cuando muera tenga un tercio de amigos de los que deja Carlos (Cacho) Rubio.
*Claudio Vásquez Lazo, ex embajador.

Thursday, November 4, 2010

Sociedad Decente, Sociedad Feliz

Sociedad decente sociedad feliz

“La política debe concurrir a este propósito. Por desgracia, en buena parte del mundo la política tradicional genera lo opuesto: infelicidad, incertidumbre y desesperanza en las personas.”

MÁS FELICIDAD PARA CHILENAS Y CHILENOS es un documento profusamente discutido en los círculos diligénciales del PPD. Ante el bicentenario estamos confrontando ideas y propuestas que nos permitan seguir construyendo un Chile libertario, que combine el desarrollo económico con niveles progresivos de igualdad y bienestar. Podemos decir que en nuestra corta vida -recién celebramos 20 años- nos hemos cateterizado por ser el partido del cambio. Calamos hondo con nuestro mensaje en un sector ciudadano.
Ampliar las libertades ciudadanas, garantizar mayor acceso femenino a niveles de decisión, respetar a la Tierra ; aceptar la diversidad sexual, respetar los derechos del niño, el anciano y las etnias; impulsar reformas a la educación, laborales y previsionales: ésas han sido algunas de nuestras preocupaciones. El desafío que tenemos es aprender de los errores pasados. Imaginar la sociedad que queremos requiere un dáalogo confrontacional de ideas, parecido a la discusión teórica producida en la mesa del PPD por la atingencia de poner la idea de felicidad como un eje central del discurso político partidario.
El Gobiemo de la Presidenta Bachelet ha puesto énfasis en los cambios reales y en la Concertación somos mayoría los que pensamos que el movimiento social quiere una patria inclusiva, donde libertad, igualdad Y felicidad sean prioridades ineludibles. En el mundo, el capital es cada vez más globalizado, dice el sociólogo italiano Mauricio Lazzarato. La relaci6n capital trabajo no garantiza la seguridad social "desde el nacimiento a la muerte" y eso genera inseguridad. Estamos ante una acumulación capitalista que no se funda solo en la explotaci6n del trabajo en sentido industrial, sino en la explotaci6n del conocimiento, 1a viviente, la salud, el tiempo libre, la cultura, los recursos relacionales entre individuos, el imaginario, la formaci6n del hábitat. No se venden bienes materiales o inmateriales, dice Lazzarato, sino formas de vida, comunicación, educación, estándares de socialización, vivienda, transporte.
La globalización, según el sociólogo, "no es sólo extensiva (deslocalizaci6n), sino intensiva, y concieme tanto a los recursos cognoscitivos, culturales, afectivos y comunicativos (de la vida de los individuos) como los territorios, los patrimonios genéticos (humanos, vegetales y animales), los recursos de la vida de las especies y del planeta (el agua, el aire)".
Aristóteles asignó gran importancia al estudio de la felicidad. Para el filósofo, el bien más elevado es la felicidad y todos se proponen alcanzarla. La felicidad consistía -entre otras cosas- en poseer la sabiduría. Según él, la tarea de los seres humanos es el supremo bien, que solo se logra por la política. En el siglo XVIII, el filósofo ingles Jeremy Bentham sostenía que la mejor sociedad es aquella en que sus ciudadanos son más felices. En ética y moral (ámbito privado), tanto para Aristóteles como para Bentham la acción mejor será la que otorgue felicidad a mayor número de personas. EI economista Richard Layard, en "La felicidad", dice que "este es el máximo principio de la felicidad: fundamentalmente igualitario, porque la felicidad de todos cuenta por igual; y también fundamentalmente humano, porque sostiene que en ultima instancia lo que importa es lo que sientan las personas".
Algunos piensan que la felicidad es un bien privado. EI filósofo Thomas Hobbes propone que deberíamos pensar en los problemas humanos considerando a los hombres "como si acabaran de brotar de la tierra y, de repente (al igual que los champiñones) llegaran a la total madurez, sin ningún vínculo entre ellos". En cambio, yo lo pienso como algo colectivo: así como la política es una necesidad que no podemos eludir para la vida humana, la felicidad es algo relacionado con mi mente y la de otros.
Es una mente pública. Hannah Arendt habla de felicidad publica para expresar que de lo que se trata es "asegurar a muchos el sustento y un mínimo de felicidad", en contraposici6n a la antigüedad, cuando unos pocos se ocupaban de la filosofía (política) en desmedro de la mayoría. EI humano, dice Arendt, no es autárquico, sino que depende en su existencia de otros.
La vida que vale la pena es la por crear un mundo más feliz: donde no trabajen 242 millones de niños entre 5 y 17 años de edad (según la OIT), el salario de la mujer sea el mismo que el del hombre por igual trabajo, no se avale la desigualdad que generan sociedades indecentes como la nuestra. La decente es aquella en que los menos no humillan y avergüenzan a los más. Encuestas realizadas en Europa Occidental sobre los factores que influyen en la felicidad nos muestran que el amor es el "bien supremo", seguido por vivir en familia, la salud, el trabajo, la sociedad y el dinero. Pese a todo, el dinero y el consumo no han matado al ser social. La política debe concurrir a este propósito. Por desgracia, en buena parte del mundo la política tradicional genera lo opuesto: infelicidad, incertidumbre y desesperanza en las personas.

Claudio Vásquez Lazo, Ex Embajador (Diario “La Nación” 24.12.07)